Kiko Pérez se asoma

Hoy comenzamos una nueva sección en nuestra ventana que espero os guste tanto como a mi.


Kiko Pérez, ilustrador español del que ya hablé hace unas semanas en esta ventana, inaugura este baúl de confesiones. Su generosidad ha hecho posible el encuentro con este profesional amante de su trabajo. ¿Queréis conocerle un poquito más?

¡Comenzamos!



– ¿Tienes recuerdos de cuando eras pequeño dibujando? ¿A qué edad empezaste?


Sonará a tópico, pero creo que desde siempre, o al menos desde que aprendí a sujetar un lápiz. Imagino que si no hubiera tenido un papel habría dibujado en la pared, o en el aire.
La pena es que no guardo dibujos de cuando era pequeño y ahora me encantaría poder verlos y descubrir qué hay ahora del Kiko de entonces.

– ¿Siempre quisiste dedicarte a dibujar?

No, de hecho yo quería ser violinista, aunque siempre dibujaba en clase. Tenía los libros de texto llenos, aunque los márgenes de mis apuntes eran mi sitio favorito. Dejé hace años mi carrera musical, aunque me encanta tocar y lo hago de vez en cuando, sobre todo cuando tengo que desconectar o para desestresarme. No hay nada como dar la matraca a los vecinos para que se te pasen todos los males.

– ¿Tienes algún referente que haya influido en tu manera de dibujar?

Muchos. Según vas creciendo, tus gustos también lo hacen, y lo que a los cinco años te apasiona no es lo mismo que a los quince, claro está. Pero sí que recuerdo, por ejemplo, leer Mafalda una y otra vez. 
Para mí Quino es el gran maestro, y me encantaba copiar sus viñetas. Mafalda, Mortadelo, Superlópez, los dibujos de Disney o (ya más tarde) superhéroes como La Patrulla X… aunque claro, también hay sitio para ilustradores como Tenniel, o pintores como Gericault o Morandi. Como ves, no tienen nada que ver unos con otros, a la hora de dibujar tanto me influye un buen dibujante como un fotógrafo, o incluso una buena charla con amigos.
En mi caso, depende más de lo que me transmita ese momento que una obra o autor concretos.
De todas formas, si hiciera una lista con los autores que me
apasionan, sería enorme.

– ¿Qué opinas del paso del dibujo a mano al dibujo digital?

El hecho de trabajar en plataforma digital no cambia mucho en cuanto al trabajo en sí, sólo es el medio el que lo hace. Cambian las herramientas y tan válidas son unas como otras.
Cuando pasas la barrera de trabajar sobre una pantalla (que no tiene la calidez de un papel o lienzo) no hay mucha diferencia.
Lo mejor de todo es que es rápido, si lo controlas los resultados son increíbles (aunque por supuesto, hay que trabajar la obra por igual) y que te permite cambios instantáneos, lo cual es una maravilla.
Me encanta sobre todo por la limpieza y la inmediatez que tiene, aunque a veces necesito coger un pincel y las acuarelas por un rato.

– ¿Qué técnica empleas? ¿Has probado con otras?

Yo trabajo con programas vectoriales, lo que me ayuda a la hora de trabajar con manchas de color planas. Para el tipo de cómic que me gusta hacer es lo ideal, porque no me interesan los degradados o brillos, o cualquier toque efectista que te saque de la historia en sí. El dibujo tiene que ser bonito, pero siempre adecuado a lo que se quiere contar.
Además, me encanta experimentar con gamas de color (cada página es distinta, y la gama cromática que elijo depende mucho del día que tenga).
Por otro lado, a la hora de publicar el la red todo son ventajas, y ya no digamos a la hora de preparar las tiras para la versión impresa. El control del color es bastante exacto, y así me aseguro que el resultado en papel sea incluso mejor que la versión web.
He probado diferentes técnicas, y con ésta es con la que me siento más a gusto, pero si tuviera que elegir otra, seguramente volvería a hacer las cosas de manera tradicional, es decir, con lápices y tintas.

– ¿Tienes algún personaje o viñeta del que guardes un especial recuerdo por su significado?

De “Como Borregos” (más que nada porque es el referente más conocido) me encanta la tira en la que un borrego sigue tirándose a la piscina una y otra vez, esperando a que alguna vez tenga agua. En ese momento, tuve por primera vez la sensación de que iba por el camino correcto, y de que por fin estaba contando lo que quería contar. Lo curioso es que esa tira fue la número 101 o 102, si no recuerdo mal. ¡Pero mejor tarde que nunca!

– ¿A quien no le harías nunca un dibujo?

A quien no supiera valorar que un dibujo es un regalo.

– ¿A quien te gustaría regalarle un dibujo tuyo?

A mis amigos. A alguien a quien admire. Puede ser un dibujante (ahora me viene a la cabeza Quino), aunque no me importaría regalárselo (imaginar es gratis) a novelistas como John Irving, O Murakami, o Ishiguro, que me encantan.
Por otro lado, tan importante es para mí regalarle un dibujo a alguien conocido como a alguien que no lo es. Soy poco mitómano, y si tengo que mitificar a alguien, prefiero hacerlo con gente a la que aprecio de veras.

– ¿Dibujas en las servilletas si te viene la inspiración en un lugar inesperado?

Suelo llevar cuadernos, pero tengo también una buena colección de servilletas.¡Tomando cañas con los amigos suele venir la inspiración!
En esos casos, cualquier cosa me vale. Ya estoy acostumbrado a pedir bolígrafos en bares y a pintarrajear en posavasos.

– ¿Cuando surgió la idea de los borregos?

De la manera más absurda. Una tarde estaba dibujando coches para mi sobrino Diego, y al cabo de tres folios de coches ya me cansé, y empecé a divagar sobre el papel, aunque él quería más coches, claro.
Me puse a “atrezzar” una carretera y al dibujar las nubes, me recordaban a unos borregos, y pensé “mañana hago una tira con esto, a ver qué tal”. 
Y así empecé. 
De hecho le dedico el libro a él. No podía ser de otra manera.

– ¿Tus borreguitos son más de campo o de ciudad?

De ciudad, y para ser más exactos, de gran ciudad.
Los borregos hemos encontrado en ella nuestro hábitat natural.

– ¿A qué lobo temen tus borreguitos?

Uff…a todos y a ninguno. A todos los lobos a la vez, porque todos tenemos nuestros miedos, y a ninguno, porque cuando nos enfrentamos a ellos todo es mucho más fácil. ¿No te has fijado que casi ninguna tira acaba mal?
Yo también me pregunto.. ¿a qué borrego temen los lobos?

– ¿Tu trabajo te hace feliz?

Mucho. Me hace feliz, me sirve de terapia, me hace observar el mundo, para bien o para mal. Un trabajo que te hace mirar lo que te rodea es realmente una suerte.

– ¿Te ha sido difícil llegar hasta donde estás?

Bueno.. no sé muy bien “dónde estoy”, pero sí que es cierto que no se llega a ningún lado si no es trabajando a diario. Por eso es tan importante hacer lo que te gusta, porque realmente tienes que sacar tiempo de debajo de las piedras y restarle horas a otras cosas (sueño, amigos, familia) para sacar adelante cualquier tipo de proyecto. 
Lo mejor de todo es que al final, esos esfuerzos diarios tienen una recompensa, por ejemplo, alegrarle el día a alguien. Con eso ya me basta.

– Me gustaría saber algo más de ti…¿Cual es tu lugar favorito?

¡Me encanta cambiar de sitio favorito! Por decir uno, el Templo de Debod. Es como un pequeño oasis en medio de la jungla madrileña.
Y también perderme en un pequeño pueblo de Soria donde, siempre que voy, siento que vuelvo a casa.
Pero más que lugares favoritos, lo que tengo es gente favorita. El sitio es lo de menos si la compañía es buena.

– ¿Conservas a tus amigos de la infancia?

Sí, son un pilar muy importante en mi vida. Además, son lo que mejor te conocen, y los que mejor te pueden dar una colleja cuando te lo mereces. No les veo todo lo que quisiera (últimamente me ha dado por recorrer el mundo, así que es difícil: Normandía… Canadá… ahora Alemania).
Maldita Geografía…

– Resides en Berlín, ¿te has adaptado bien?

Berlín es una ciudad impactante. De momento estoy muy a gusto, y poco a poco vas haciéndote un hueco, pero no sé si me quedaré aquí por mucho tiempo o no. Por si acaso, ya estoy aprendiendo alemán, nunca se sabe…

– ¿Cual es el mejor regalo que te han hecho?

Publicar “Como Borregos”. No creo que exista nada igual al momento en que ves tu “criatura” convertida en un libro.

– ¿En qué proyectos estás trabajando ahora?

De momento estoy preparando el segundo volumen de “Como Borregos”, que saldrá a la venta este otoño, con mucho material inédito (por eso ahora sólo publico una tira semanal, no dos) y para el año que viene tendré una novela gráfica (se llama “¿Qué ha pasado con los peces de colores?”) que empecé hace ya tiempo, pero que abandoné por otros proyectos y ahora estoy retomando. 
Como ves, todo va de animales 😉

– En la próxima Feria del Libro estarás firmando ejemplares, ¿nos recomiendas algún libro?

Recomiendo sin reservas “La Elegida de la Muerte” editada por Ediciones B, de mi hermana Virginia, que no es por orgullo de hermano, pero es una fantástica escritora de literatura fantástica (este juego de palabras es suyo, que conste). 
Yo me leí el primer borrador y me gustó, pero cuando agarré la edición definitiva no pude soltarlo en tres días. Si os gusta la literatura fantástica, éste es vuestro libro.

– ¿Donde podemos encontrarte en la Feria del Libro? 

Estaré el sábado 4 de junio a las 18h. 


Muchas gracias por tu amabilidad, tu tiempo y por el regalo tan bonito que has tenido el detalle de enviarme.  GRACIAS.





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2 respuestas a Kiko Pérez se asoma

  1. FRANCISCO dijo:

    EL LIBRO ES BUENÍSIMO, ESTOS CORDEROS NO SON TAN CABRITOS

  2. Anónimo dijo:

    Kiko es un buenísimo dibujante y una fantástica persona,entre otras muchísimas cosas Mª Eugenia

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